Lecturas: Sir 15,15‑20 / 1 Cor 2,6‑10 / Mt 5,17‑37
Intenciones del Cenáculo Misionero: Dedicamos los domingos al misterio de la Santísima Trinidad. Hoy oramos:
Que continuemos diseminando el amor y la devoción a la Santísima Trinidad, roguemos al Señor.
Que tengamos respeto y promovamos toda vida desde la concepción hasta la muerte, roguemos al Señor.
Que todos en el Cenáculo crezcamos en el espíritu de oración, roguemos al Señor.
Por los miembros del Apostolado del Cenáculo Misionero de Padre Eugenio Mueller, Buenavista, Michoacán, México, roguemos al Señor.
Por los miembros del Cenáculo Misionero, especialmente nuestros enfermos, roguemos al Señor.
Por los miembros difuntos del Cenáculo Misionero, especialmente Hna. Clare Goodman, MSBT, 1992; Hna. Carolyn Becker, MSBT, 1994; Ed Golden, ACM, 2000; Dorothea Hite, ACM, 2017, roguemos al Señor.
Lectura: La primera palabra de Dios a la inteligencia humana es un mandamiento para que se le sirva. Nos anuncia que Él es nuestro Señor, nuestro Dios, nuestro dueño supremo. Nos dice que, sólo Él es responsable de nosotros, siendo Él muy positivo en este asunto; no deja espacio para ninguna duda ni pueden haber mal entendidos. Nos ha suministrado una ley ya revelada; ha desvelado su objetivo y esa ley proclama: "lo que debes" y "lo que no debes hacer." "Debes hacer esto" y "no debes hacer esto otro." Estos mandatos son los que constituyen los diez mandamientos de Dios (MCM, p. 187/255).

