Lecturas: Gál 1,13-24 / Lc 10,38-42
Intenciones del Cenáculo Misionero: Dedicamos los martes al misterio de la Encarnación. Hoy oramos:
Que crezcamos en nuestra generosidad de servicio de la proclamación de Jesús como el Señor, roguemos al Señor.
Por los materialmente pobres y por el crecimiento de nuestra generosidad al responder a sus necesidades, roguemos al Señor.
Por la gracia de una confianza más profunda en la bondad y misericordia de Dios, roguemos al Señor.
Que el Señor cuide en esta vida y al fin les conceda el descanso eterno a todos aquellos que alguna vez sirvieron como miembros de la familia del Cenáculo, roguemos al Señor.
Por los miembros del Apostolado del Cenáculo Misionero de Luz del Espíritu Santo, Canóvanas, Puerto Rico, roguemos al Señor.
Por los miembros del Cenáculo Misionero, especialmente nuestros enfermos, roguemos al Señor.
Por los miembros difuntos del Cenáculo Misionero, especialmente Hna. Catherine Clare O’Hare, MSBT, 1992; P. Canisius Hayes, ST, 2000, roguemos al Señor.
Lectura: "Son las cosas buenas y los dones perfectos los que proceden de lo alto y descienden del Padre de las luces, allí no retornan las noches ni pasan las sombras" (Santiago 1, 17). Todos deseamos recibir algún regalo. Existe dentro de nosotros algo que nos motiva a querer poseer. Existen toda clase de regalos. Apreciamos algunos más que otros. Conocer el verdadero valor de las cosas es, en verdad, una gran gracia de Dios y, sin esa gracia, seremos siempre niños que no piensan al sentir deseos, al ir en búsqueda de algo o en poseer cosas (MCM, p. 205/282).

