2026, día 285, Semana IV

2026-10-12

Lecturas: Gál 4,22-24.26-27.31-5,1 / Lc 11,29-32

Intenciones del Cenáculo Misionero: Dedicamos los lunes al misterio del Espíritu Santo. Hoy oramos:

Por una mayor devoción al Espíritu Santo, la presencia activa y poderosa de Dios en nuestras vidas y en el mundo, roguemos al Señor.

Que Dios ablande los corazones e ilumine las mentes de los que desean erradicar la fe o hacer daño a los agentes de paz, roguemos al Señor.

Por el bienestar de las mujeres, los niños y los hombres que sirven con nosotros, roguemos al Señor.

Por los miembros del Apostolado del Cenáculo Misionero de Espíritu Santo, Buenavista, Michoacán, México, roguemos al Señor.

Por los miembros del Cenáculo Misionero, especialmente nuestros enfermos, roguemos al Señor.

Por los miembros difuntos del Cenáculo Misionero, especialmente Hna. John Judith D’Allessandro, MSBT, 2010, roguemos al Señor.

Lectura: Conocemos la ley y la tenemos. Sabemos lo que significa desobedecer esos Mandamientos. El fin que se propuso Dios es que guardemos esos Mandamientos. Cuando exclamó: "Harás" y "No harás", quiso decir eso. No se trataba de ninguna broma cuando se expresó así. Para probar que no era ningún juego, creó el infierno. El infierno fue creado para dar una sanción y proveer significado a los Mandamientos. Ay, el temor de Dios es el principio de la sabiduría (Salmo 111, 10) (MCM, p. 208/287).