Lecturas: Ef 1,1-10 / Lc 11,47-54
Intenciones del Cenáculo Misionero: Dedicamos los jueves al misterio de la Eucaristía. Hoy oramos:
Que aumente nuestra hambre y sed por el Cuerpo y la Sangre de nuestro Señor, roguemos al Señor.
Por un espíritu de hospitalidad entre las razas, culturas y gentes de nuestro mundo, roguemos al Señor.
Por un aumento en las vocaciones al sacerdocio, roguemos al Señor.
Por los miembros del Apostolado del Cenáculo Misionero de María Sagrario de la Santísima Trinidad, Santa María Ajoloapan, México, roguemos al Señor.
Por los miembros del Cenáculo Misionero, especialmente nuestros enfermos, roguemos al Señor.
Por los miembros difuntos del Cenáculo Misionero, especialmente Betty Golden, ACM, 2012; Eleanor Kleman, ACM , 2025, roguemos al Señor.
Lectura: La virtud de la pobreza corrige todo eso. Debiéramos desear sentir el aguijón de la pobreza. Nuestro Jesús, el Jesús del Cenáculo es el Cristo del Calvario, desnudo, solitario, abandonado. Es por eso que practicamos la pobreza, es por eso que vacilamos al decir que queremos (esto o aquello). Nosotros no nos toca actuar como príncipes o princesas, cuyos deseos más mínimos deben ser satisfechos (MCM, p. 211/290).

